Recursos para orar

14 enero 2007

 

 

Textos eucarísticos de la Sagrada Escritura.

Selección para meditar ante el Santísimo Sacramento

 

Lectura del libro del Éxodo (16,1-5.9-15)

El Señor dijo a Moisés: … “Por la mañana os saciaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios." …

Al amanecer había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron: "¿Qué es esto?" Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: "Es el pan que el Señor os da de comer."

 

Lectura del libro del Éxodo (24, 3-8)

 

En aquellos días, Moisés bajó y contó al pueblo todo lo que había dicho el Señor y todos sus mandatos … Y tomó Moisés la sangre y roció al pueblo, diciendo: «Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos.»

 

 

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (24, 13. 28-31)

 

El mismo día, dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, que distaba de Jerusalén sesenta estadios. …

Llegaron cerca de la aldea, y él hizo ademán de continuar. Pero le retuvieron diciéndole: Quédate con nosotros, porque ya está anocheciendo y va a caer el día. …

Y estando juntos a la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su presencia.

 

 

Lectura del libro de los Proverbios (9, 1-6.10-12)

 

La sabiduría se ha construido su casa plantando siete columnas, ha preparado el banquete, mezclado el vino y puesto la mesa; ha despachado a sus criados para que lo anuncien en los puntos que dominan la ciudad: los ignorantes que vengan aquí, quiero hablar a los faltos de juicio: venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado; dejad la error y viviréis, seguid el camino de la prudencia".

 

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles (2, 42-47)

 

Los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. …

Eran bien vistos de todo el pueblo, y día tras día el Señor iba agregando al grupo los que se iban salvando.

 

 

Lectura de los Hechos de los Apóstoles (2, 42-47)

 

Todo el mundo estaba impresionado por los muchos prodigios y signos que los apóstoles hacían en Jerusalén. Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común … A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón.

 

 

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los Corintios (10, 16- 17)

 

Hermanos:

El cáliz de nuestra Acción de Gracias, ¿no nos une a todos en la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no nos une a todos en el Cuerpo de Cristo?

 

El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

 

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (22, 7-12)

 

En aquel tiempo envió Jesús a Pedro y a Juan, diciéndoles: … Mirad, cuando entréis en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre, y decid al dueño: el Maestro te pregunta: ¿dónde está la estancia en que he de comer la Pascua con mis discípulos? El os mostrará una habitación superior, grande, aderezada. Preparadla allí.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 6,1-15

 

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: "¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?"  …

Jesús dijo: "Decid a la gente que se siente en el suelo … Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51)

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

—Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51)

 

En aquel tiempo, los judíos dijeron a  Jesús:

¿Qué milagro haces tú, para que lo veamos y te creamos? ¿Qué obras realizas tú? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del Cielo.

Les respondió Jesús: En verdad, en verdad os digo que no os dio Moisés el pan del Cielo, sino que mi Padre os da el verdadero pan del Cielo. Pues el pan de Dios es el que ha bajado del Cielo y da la vida al mundo.

Ellos le dijeron: Señor, danos siempre de este pan.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51)

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed.  … Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que viene a mí no lo echaré fuera, porque he bajado del Cielo no para hacer mi voluntad sino la voluntad de Aquel que me ha enviado.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51)

 

En aquel tiempo discutían, los judíos entre ellos diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día.

 

       

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51)

 

En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos:

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre, así, aquel que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajo del Cielo, no como el que comieron los padres y murieron: quien come este pan vivirá eternamente.

     

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (22, 14-18)

 

En aquel tiempo dijo Jesús a los Apóstoles:

Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que no la volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios. Y tomando el cáliz, dio gracias y dijo: Tomadlo y distribuidlo entre vosotros; pues os digo que a partir de ahora no beberé del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios

 

              

Lectura del Libro del Apocalipsis (8, 2-4)

 

Entonces vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios; les dieron siete trompetas. Vino otro ángel y se quedó en pie junto al altar con un incienso de oro. Le dieron muchos perfumes para que los ofreciera sobre el altar de oro que está ante el trono, junto con las oraciones de todos los santos. Y subió el humo de los perfumes con las oraciones de los santos, desde la mano del ángel hasta la presencia de Dios.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (13, 1)

 

La víspera de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, como amase a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (19, 31-34)

 

Como era la Parasceve, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, pues aquel sábado era un día grande, los judíos rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los quitasen. Vinieron los soldados y quebraron las piernas al primero y al otro que había sido crucificado con él. Pero cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante brotó sangre y agua.

 

 

Lectura del Libro del Apocalipsis (19, 6-9)

 

Y oí una voz como de inmensa muchedumbre, como el estruendo de caudalosas aguas, y el estampido de fuertes truenos, que decían:

¡Aleluya: Reinó el Señor,

nuestro Dios omnipotente!

Alegrémonos; saltemos de júbilo;

démosle gloria,

pues llegó el día de las bodas del Cordero,

y se ha engalanado su esposa.

Le han regalado un vestido

de lino puro y deslumbrante.

 

El lino son las buenas obras de los santos.

Entonces me dijo: Escribe: Bienaventurados los llamados a la cena de las bodas del Cordero.

 

 

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