Pensar en complementario

La verdadera cultura es un diálogo incesante entre varón y mujer

19 marzo 2011

 

 

 

 

 

Mucho más que biología. Hablar de biología, determinantes anatomofisiológicos, sexo gonadal, genital u hormonal, etc, en vez de cuerpo humano o sexualidad humana muchas veces no es más que hinchazón de pensamiento abstracto, típicamente androcéntrico y potencialmente machista. Aunque provenga de instancias feministas, un discurso cargado de semejantes intelectualismos difícilmente podrá expresar el genio de la mujer y defender su dignidad. P.P.

 

El ciudadano neutro. Cuando ciertos políticos hablan de “ciudadanos y ciudadanas” no es por respeto a la diferencia, sino por falta de una palabra adecuada que la suprima. La diferencia varón/mujer se ha vuelto irrelevante para el matrimonio, y por tanto para el derecho y para la vida social. La igualdad ya no es fruto de la complementariedad sino del igualamiento. P.P

 

Los diez desafíos de la madre trabajadora. Cómo compaginar vida laboral y familiar. Artículo publicado por el periódico chileno El Mercurio y recogido en mujernueva.org y en la revista Alfa y Omega. Se añaden a este texto otros dos artículos, también de Mujer Nueva, en los que se valoran otros aspectos relacionados con el tema.

 

Del feminismo al neofeminismo, o de la igualdad de derechos a la igualdad de obligaciones. Estudio riguroso y bien documentado sobre la situación actual del feminismo tras la Conferencia Internacional sobre la Mujer (Beijing1995). Jesús Ballesteros. Fuente: www.cfnavarra.es/INAM

 

El papel de la mujer en la sociedad. La vocación de la mujer en el mundo de hoy a la luz de Edith Stein y Juan Pablo II. Ensayo lúcido y audaz sobre el gran tema de nuestro tiempo. Laura L. García. Fuente: www.iffd.org

 

Elogio de la inteligencia maternal. La maternidad es mucho más que un impulso para el cerebro de la madre, supone un impulso para su sensibilidad y la de su ambiente, un impulso a su capacidad de juicio, un enriquecimiento de la inteligencia. Agustín Domingo Moratalla. Fuente: www.lasprovincias.es

 

Pureza y masculinidad. El varón es tanto más masculino cuanto más se asombra de la mujer y cuanto más vive, por decir así, en su presencia. La virtud de la pureza nace de este asombro y es su respuesta lógica y natural. Pablo Prieto.

 

Interrupción voluntaria del pensamiento. El pensamiento femenino está de suyo más abierto a la vida que el masculino. La mujer tiende espontáneamente a captar lo vital, lo concreto, lo personal. Pablo Prieto.

 

¿Salimos juntos? No es todavía noviazgo pero tampoco simple amistad. ¿Qué clase de amor es este, típico de la adolescencia? ¿Cómo conducirlo con realismo, sin ceder al ambiente superficial? Pablo Prieto. 

 

La condición sexuada. Más que función fisiológica o mecanismo psicológico, la sexualidad es dimensión de la persona: ser hombre es existir como varón o como mujer. Ahora bien, como todo lo humano, la sexualidad es una tarea siempre inconclusa. Pablo Prieto.

 

La unidad de dos. Hay dos modos de ser hombre, dos modos de vivir, pensar y amar: varón y mujer. Por eso la auténtica cultura es necesariamente unidual: Surge en la convivencia complementaria con el otro sexo, y se alimenta de respeto, admiración y servicio. Pablo Prieto.

 

Complementariedad y convivencia. La complementariedad se vive como una deuda innata con el sexo opuesto. Induce a descubrir la humanidad propia reflejada en el complementario, y a asimilarla mediante la amistad: celebrándola, fomentándola y respetándola. Pablo Prieto

 

La mentalidad naturalista. Este prejuicio anticuadamente moderno impide de raíz el estudio del hombre, pues lo reduce a lo menos humano que hay en él, que su estructura biológica. Pablo Prieto.

 

El esteticismo decadente. El esteticismo sustituye la belleza por el arte, la contemplación por el placer estético, y la vida por la pose extravagante. En este contexto la mujer queda reducida a “objeto artístico”, y su belleza, a las cualidades plásticas de su cuerpo. Pablo Prieto.

 

El eclipse de la honestidad. Belleza, moralidad y feminidad guardan entre sí un difícil equilibrio, expresado durante siglos mediante el concepto de honestidad . En la época moderna, sin embargo, se encuentra profundamente deformado debido a dos factores: la sexualización de la moral y la cosificación de la belleza. Pablo Prieto.

 

La gloria de Dios en el cuerpo humano. Fundamentos teológicos para una estética de la corporeidad humana. En su ciclo de alocuciones sobre “Teología del cuerpo”, Juan Pablo II esbozó las líneas generales de una auténtica estética de la corporeidad humana, aportando valiosos criterios para conciliar ética y estética en el terreno del arte.

 

El beso publicitario. A pesar de la densa atmósfera fílmica que todo lo invade, incluida la vida corriente, el beso-reclamo no acaba de convencer, ni siquiera como ficción artística. Algo huele a pedantería y hueca afectación. Pablo Prieto.

 

 

 

 

 

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19 de marzo de 2011