Echar raíces

22 febrero 2008

 

 

La piscina de Betzatá

 

 

 

Bajo los pórticos yacía una muchedumbre de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos (Jn 5, 5).— Este amasijo de hombres maltrechos y anhelantes es el mundo mismo a los ojos de Dios. Esperan la señal propicia para curarse: que baje alguien del cielo y remueva las aguas, para tirarse de cabeza y salvarse…

 

Pero el que llega no es un enviado, sino la Piscina misma con rostro humano, que dice ¿quieres ser curado? ¿Quieres zambullirte en mí? ¿Te atreves, aunque no hagas pie? ¿Quieres lavarte, curarte, salvarte…?

 

El verdadero nombre de esta piscina es Cristo y lo que esperaban aquellos enfermos se llama Bautismo…

 

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Qué lugar tan infecto,

aquí huele mal y flotan las miasmas,

en la piscina Probática sólo se oyen lamentos,

suspiros, ayes, madresmías,

(¿Por qué nos traes aquí, Señor,

con tantos sitios turísticos que hay en Jerusalén?).

Alrededor yace un amasijo de cuerpos maltrechos,

tiene cinco pórticos, en los cuales yacía una muchedumbre,

los baldados, lisiados y patitiesos se juntan aquí,

un espectáculo sumamente desagradable, a decir verdad,

se diría que es el mundo mismo visto a los ojos de Dios,

esperando a que el ángel agite las aguas,

una brisa propicia que mueva la superficie:

¡desharrapados del mundo, prestad atención,

la señal es el soplo del Espíritu Santo,

enhorabuena, los que mordéis el polvo,

llegó la hora de la zambullida!

 

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Habrase visto,

no puede andar y ya pretende nadar,

esta gente liquidada y perdida

resulta de lo más curioso,

treinta años a ras del suelo y sigue sin resignarse,

que sería lo lógico, razonable y formalmente correcto,

estos tipos arrastrados resultan de lo más tozudo.

no tengo a nadie,

dice el susodicho,

que me eche a la piscina cuando se agite el agua.

No es bueno,

como norma general,

echar paralíticos en piscinas,

estos tipos acabados son muy poco responsables,

Pero atención,

viene Jesús y se inclina y mira para abajo

salvando la distancia entre el cieno y el cielo,

¿quieres ser curado?,

yo soy la piscina en persona que viene a ti ,

¿te atreves?, ¿te lanzas?,

 “Allá voy”, dice el otro, y se levanta de un brinco,

tomando la camilla bajo el brazo

como si fuera el periódico,

estos tipos estos tipos desgraciados son bastante atrevidos,

prefieren lanzarse al agua que anclarse a tierra firme,

 

La inseguridad de la fe es más segura

que todas las firmezas de la tierra,

el peor modo de hundirte y ahogarte es quedarte ahí parado,

vegetando como un repollo.

(cfr Juan 5)

 

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